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EL PROBLEMA PARA AVANZAR EN EL TANGO

Pongámonos en el instante en el que los alumnos de baile de salón dan sus primeras clases de tango, dentro de un curso de baile de salón. Como mucho, el profesor podrá dedicar un mes al tango. ¿Qué se puede enseñar en un mes a unos alumnos que están empezando a bailar? Si el profesor opta por enseñarles a caminar al compás y enseñar a marcar los pasos con el torso, seguramente no le dé tiempo ni a enseñar los ochos. Pero incluso aunque llegue a los ochos, será insuficiente para que los alumnos bailen tango en las salas de baile, y se quedarán en sus sillas porque no sabrán hacer casi nada. Al año siguiente se habrán olvidado de todo y habrá que empezar de cero otra vez.
Supongamos que el profesor opta por enseñar el tango como cualquier otro baile; enseña el paso base, los ochos y tres o cuatro figuras sencillas. Con esto una pareja sí puede salir a bailar tango. A pesar de esto, todavía hay alumnos que preferirán quedarse en la silla, porque consideran que no saben lo suficiente. En cualquier caso, en el siguiente curso, además del consabido repaso, el profesor podrá darles más figuras y los alumnos podrán seguir avanzando, y lo que es mejor, ya saldrán a la pista a bailar cada vez que pongan un tango.
Pero esto tiene un límite. Las figuras más complicadas requieren una técnica que los alumnos no tienen. Además, seguramente, muchos de ellos no sepan llevar el ritmo de la música. Los chicos no saben hacer paradas ni cambios de ritmo y muchas de las chicas no harán los ochos correctamente. Pero muchos alumnos demandarán a su profesor figuras más complicadas, querrán hacer combinaciones de ganchos, sacadas, boleas, etc. porque las han visto hacer en la pista a tal o cual pareja. Entonces el profesor se encuentra en una encrucijada. O sigue enseñando figuras a gente que ni siquiera sabe caminar por la pista, o parte de cero y empieza a enseñar cosas tan simples como hacer una parada. Si opta por la primera, el tango que bailarán sus alumnos, lejos de ser espectacular, será más bien ridículo; y si opta por la segunda, el alumno sentirá que pierde el tiempo. Cuando los alumnos llevan cuatro o cinco años, hay bailes que ya no se dan y el tiempo que el profesor dedica al tango es mayor, y el problema se va solucionando en parte, aunque el profesor tendrá que equilibrar la enseñanza de nuevos pasos con la mejora de la técnica.



el abrazo del tango


El problema, a mi juicio, reside en el tiempo que requiere el tango. El tango, al igual que la salsa, necesita mucha más dedicación que cualquier otro baile social. Tarde o temprano, si una persona quiere aprender a bailar bien el tango o la salsa, tendrá que apuntarse a un curso en donde se dé exclusivamente ese baile. Lo pueden hacer desde el primer año, o cuando ya llevan algunos años bailando bailes de salón, pero si quieren avanzar tendrán que hacerlo. Si no lo hacen así, podrán aprender lo suficiente como para salir a la pista y bailarlo decentemente, lo cual no es poco; incluso podrán disfrutar con el tango, que es de lo que se trata. Pero de ahí a bailarlo a un nivel avanzado hay mucho trecho. No es capricho mío que estos bailes tenga su propio apartado en esta web. El tango, y también la salsa, son mundos independientes que requieren su tiempo y su dedicación. Un buen profesor te ayudará, el método que use también, pero al final será tu esfuerzo y la práctica la que te hará avanzar en el baile.