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NIVEL INTERMEDIO: LA CADENCIA

Cuando ya estamos en un nivel intermedio, nos encontramos con algo muy particular del tango: la cadencia.
Se podría definir la cadencia de forma muy simplificada, como el ritmo o la velocidad con la que damos los pasos. En casi todos los bailes la cadencia la marca la música, y uno baila al mismo ritmo que marca la música, y cualquier otra cosa estaría mal. El tango nos permite bailar al mismo ritmo que la música, o más deprisa, hasta el doble de velocidad, o más despacio, a la mitad de velocidad. Incluso nos permite parar y quedarnos quietos como si estuviésemos esperando algo. Esto no quiere decir que si nos ponemos a bailar usemos durante toda la canción la misma velocidad, no tendría ningún sentido. Más bien, lo que se debe hacer, es ir mezclado distintas velocidades en función de la música, e incluso de lo que diga la letra si es que la hay. En definitiva, se trata de interpretar la música, lo que es algo muy personal. De ahí que la cadencia sea un elemento que diferencia a un bailarín de otro.



el abrazo del tango


Para aquellos que no entiendan lo que estoy diciendo, propongo que hagáis el siguiente ejercicio. Hacer el paso base, 8 tiempos, saliendo en el 1. Hacemos los pasos 1 y 2 al ritmo de la música, o incluso a la mitad de velocidad, hacemos una pausa antes del paso 3, y luego salimos y hacemos los 3, 4 y 5 rápidos. Otra pausa antes del 6, y terminamos con 6, 7 y 8 rápidos. El tiempo empleado será, o debe ser, el mismo que si hubiésemos hecho los ocho tiempos al rimo que marca la música, pero el resultado es completamente distinto.
Ojo, esto es sólo un ejemplo muy básico de cómo usar la cadencia. Hay figuras, como la media luna, los molinetes, o las combinaciones de ganchos que te sugieren hacerlas con una cadencia rápida en la parte central de la figura. Seguro que muchos ya están mezclando distintas velocidades sin saberlo.
En cualquier caso, lo importante es que la cadencia sea el resultado de sentir la música. Cuando se hace, es cuando realmente se empieza a sentir el tango. Como cada uno tiene su propia forma de interpretar la música, la cadencia se convierte en algo personal que no admite reglas, por lo que es difícil de enseñar. Se aprende en la pista, bailando al mismo tiempo que escuchamos la música, e intentando que tus pasos reflejen lo que la música te va sugiriendo.
El uso de una cadencia muy variada y original, tiene el inconveniente de que hará más difícil la compenetración de la pareja, pero en definitiva, el tango también consiste en eso, en transmitir lo que vas sintiendo a tu pareja. Y aquí nos encontramos con otro problema. ¿Debe la mujer seguir la cadencia del hombre, y bailar con la misma cadencia que él? Básicamente sí, pero totalmente no. La mujer también tiene su espacio, su libertad para proponer y expresarse, pero esto es otro tema que da para escribir otro artículo
No quiero acabar sin hacer algún comentario sobre las pausas. Las pausas en el tango son algo muy sano para los bailarines. No me refiero a los cortes en posiciones acrobáticas, me refiero a que después de una serie de ganchos rápidos, cierres y hagas una pequeña pausa antes de seguir bailando. Podrás recomponer tu postura y el agarre a la pareja que posiblemente no es como debería ser. Y además, te servirá para volver a meterte en la música, algo imprescindible para tener una cadencia vistosa y elegante.
Espero que esta sección sea visitada por tangueros más expertos que yo y que se animen a escribir un artículo para colgarlo en este espacio. Los visitantes de esta web y yo mismo estaríamos muy agradecidos si recibo un e-mail con algo interesante.